El comienzo
Una amiga en común vio antes que nosotros aquello que podía nacer entre los dos. Bastó conocernos para que cada fin de semana se convirtiera en el momento más esperado y para que estar juntos dejara de ser un plan y empezara a sentirse como nuestro lugar.
Nuestro primer hogar
No tardamos mucho en entender que queríamos compartir la vida cotidiana. Empezamos con poco, pero con toda la ilusión: nuestras cosas, nuestras costumbres y la felicidad de construir algo propio, paso a paso y siempre juntos.
La familia creció
Después llegaron nuevos hogares, nuevos proyectos y alguien que terminó de completar nuestra familia: Merlin. Desde entonces, la vida tiene más huellas, más juegos y todavía más motivos para volver siempre a casa.
La pedida
Una cena aparentemente normal terminó convirtiéndose en uno de los recuerdos más especiales de nuestra historia. Entre la sorpresa, los nervios y un “te amo” que lo cambió todo, llegó la pregunta que abrió el camino hasta este día. No fue como se había imaginado; fue mejor, porque fue auténtica, inesperada y completamente nuestra.